El Farmacéutico: De la muerte de un hijo a frenar una epidemia de abuso de opioides

Así es como nuestro colega Dan Schneider, farmacéutico de Nueva Orleans, EE.UU., quien en medio del drama de investigar el asesinato de su hijo mayor logró frenar uno de las mayores picos de adicción a derivados del opio en su país. El hecho real que provocó la inspiración para la nueva docuserie de Netflix.


Dan Schneider en su farmacia / Netflix


El inicio de una historia


Año 1999. Nueva Orleans cuenta con la estadística de la ciudad con mayor número de asesinatos per cápita en Estados Unidos. En una época y lugar donde la mayoría de los homicidios no tiene resolución, Danny, el hijo mayor de nuestro colega, es baleado comprando drogas en un peligroso suburbio de la ciudad. Dan, consternado, inicia su propia investigación del asesinato debido a la inoperancia y desinterés del cuerpo policial.


Más allá de una muerte


Luego de algunos años de investigar por su cuenta, Dan logra encontrar al asesino y llevarlo a la justicia. Pero el alivio no le duraría poco. Meses después, comenzó a recibir en su farmacia una cantidad inusual de jóvenes sanos con recetas de oxicodona. Un medicamento potencialmente adictivo, que puede causar la muerte con una sobredosis.

Pronto, El Farmacéutico, al ver a Danny reflejado en estos chicos, tendrá una nueva misión. Evitar que la mayor cantidad de personas posible caigan en el flagelo de esta droga, salvando así miles de vidas en contraposición a lo que pasó con su hijo.


El documental


En sólo cuatro capítulos, la serie producida por Netflix, nos muestra la crudeza de cómo se elaboraba y distribuía este potencial veneno de una forma completamente antiética y comercial, bajo el nombre de OxyContin. El medicamento, de una estructura opioide, es elaborado originalmente para tratar fuertes dolores. Pero ganaba terreno exponencialmente en jóvenes, quienes se volvían rápidamente adictos.


Desde el dolor por una muerte, siguiendo por la denuncia a lo que empezó siendo un pequeño consultorio médico en su suburbio. Nuestro colega logró plantarle cara a la gran industria detrás de miles de muertes, en esta magnífica y emotiva serie que no podemos dejar de recomendar.



Por Joel Assad, para Farmacia Alquimia.